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Alimentos transgénicos

Alimentos transgénicos

¿Qué es la Ingeniería Genética? Los genes son los ¨planos¨ originales de cada parte de un organismo. La información genética de todo organismo esta contenida en el núcleo de cada célula, donde se encuentran los cromosomas. Estos están formados por cadenas proteicas que llamamos genes. A nivel molecular se los conoce como ADN (ácido desoxirribonucleico) y cada uno contiene una “instrucción” específica. Gracias a esas instrucciones cada célula realiza su función. La ingeniería genética es un procedimiento para modificar esta información, especialmente por medio de la transferencia artificial de los genes de un organismo a otro, por ejemplo para aumentar la resistencia de un vegetal a los herbicidas o aumentar el valor alimenticio. Reacciones Esto, en lugar de generar euforia, ha creado preocupación en analistas independientes. El año pasado en Alemania se destruyeron campos donde se experimentaba con cultivos genéticamente manipulados, y en Suiza, Austria y Luxemburgo se ha prohibido la comercialización de productos transgénicos.  El Partido de la ley Natural, fuerza política mundial que propugna la utilización de los recursos de la Inteligencia de la Naturaleza para la solución de los problemas de los gobiernos del mundo ha ganado recientemente un juicio en Holanda contra la cadena de supermercados Albert Heijin , la mas grande de los países bajos. Esta compañía había dado una descripción inexacta y engañosa de la soja genéticamente manipulada en su revista publicitaria de distribución gratuita con 1.8 millones de ejemplares.  El Partido de la Ley Natural presentó una queja ante la comisión de códigos publicitarios y esta decretó que tres de los cuatro alegatos de dicho partido se justifican y declaró que Albert Heijin debería cesar tan engañosa publicidad. Albert Heijin es parte de un Holding multinacional inglés que tiene cadenas de supermercados en muchos países del mundo (por ej : Stop & Shop USA) . La alegación mas importante hecha por el Partido de la Ley Natural se relaciona con la afirmación hecha por la compañía de que la calidad de la soja había permanecido invariable después de la manipulación genética . La Comisión dictaminó contra esto concluyendo ¨la calidad de la Soja genéticamente manipulada no es igual que la no manipulada” . La composición se ha cambiado y en ese caso uno puede simplemente afirmar que la calidad permanece igual . Por esto la declaración confunde.

LA INGENIERÍA GENÉTICA PRESENTA MAYOR PELIGRO QUE CUALQUIERA DE LAS TECNOLOGÍAS HASTA AHORA EXPERIMENTADAS

El Dr. Jonh Fogan pidió una suspensión de cincuenta años en la liberación al ambiente de organismos genéticamente tratados , hasta que no se haya acumulado suficiente investigación que demuestre su inocuidad.  Los controles de seguridad nunca serán adecuados porque, una vez modificados, los organismos nunca pueden ser retirados del medio ambiente y sus efectos se extienden sin límite. Se corre el riesgo de que cada persona en el mundo este pronto comiendo alimentos genéticamente manipulados y esté bajo riesgo.  Los hechos científicos demuestran la necesidad de su inmediata prohibición mundial.  Dada la enorme complejidad del código genético, incluso en organismos muy simples como las bacterias, nadie puede predecir las consecuencias de introducir nuevos genes en cualquier organismo o planta. Esto es así porque : el gen transferido puede actuar en forma diferente cuando funciona dentro de su nuevo organismo la inteligencia genética original del organismo receptor será quebrada la nueva combinación de los genes del organismo receptor y el gen transferido tendrá efectos impredecibles, y por lo tanto no hay forma de conocer los efectos globales y a largo plazo de estos alimentos sobre la salud de aquellos que los comen.  Estos son algunos de los hechos. :

1.-Las transferencias artificiales de genes de unas especies a otras son peligrosas  Las Empresas de biotecnología alegan, que sus manipulaciones son similares a los cambios genéticos naturales o a las técnicas de reproducción tradicionales. Sin embargo, las transferencias genéticas entre especies , como entre peces y tomates, o entre otras especies sin relación alguna entre sí, no ocurrirían en la naturaleza y pueden crear nuevas toxinas, enfermedades y debilidades. En este peligroso experimento el conejillo de indias es el público.  Las empresas de biotecnología alegan también que sus métodos son precisos y sofisticados . Pero el hecho es que hay un elemento aleatorio en los métodos de inserción genética . La investigación genética demuestra que muchas debilidades en plantas, animales y humanos tiene su origen en minúsculas imperfecciones en el código genético. Por tanto, los efectos secundarios y los accidentes son inevitables, y renombrados científicos han asegurado que los riesgos son ilimitados Ref. Palmiter, R.D. et al , 1986. Annual Reiview of Genetics ose, T, Et al , 1995 Int, Journal Food Science Tech. 30 : 141

2.-Efectos perjudiciales e impredecibles para la salud  Cuando los ingenieros genéticos insertan un nuevo gen dentro de cualquier organismo, hay un efecto posición que acarrea un modelo impredecible de expresión y función genética. La proteína producto de este gen insertado puede provocar reacciones inesperadas y producir productos potencialmente tóxicos . Hay también una seria preocupación sobre los peligros de usar genéticamente manipulados como vehículos de transporte (vectores) en la producción de plantas y animales transgénicos . Esto podría desestabilizar el genoma y conducir a transferencias genéticas horizontales a otras especies, incluyendo mamíferos, lo que podría causar nuevas y peligrosas enfermedades, resistencia a los antibióticos y serias reacciones inmunes. Ref. Green ,A.E. et al , 1994, Science 236 :1423. Osbourn ,J.K. et al , 1990 Virology 179 :921 Nae-Wan Ho. 1996. Biology Dept. Open University

3.-Los productos geneticamente manipulados tienen mas riesgos que los alimentos tradicionales  Los procesos de ingeniería genética pueden introducir peligros nuevos alergenos y toxinas fatales en alimentos que previamente eran naturalmente seguros . Ya se ha encontrado una semilla de soja, genéticamente manipulada, que causa serias reacciones alérgicas, y bacterias manipuladas genéticamente para producir grandes cantidades de un suplemento alimenticio, el triptófano, que han producido contaminantes tóxicos que mataron a 37 personas y dejaron inválidas a 1500 mas en Estados Unidos. El triptófano producido por vía de la manipulación genética es el único caso probado de mortales consecuencias para el organismo humano . Las 37 personas fallecieron en cuestión de meses y 1500 quedaron inválidas consumiendo esta modalidad de aminoácido triptófano en 1989. Hacia tiempo que este producto venía siendo consumido principalmente por atletas como suplemento alimenticio . Uno de sus productores la firma japonesa Showa Denko, lo producía usando la fermentación natural de cultivos de bacteria. Entonces decidió que tratando genéticamente a la bacteria podrían producir el triptófano mas eficientemente. La FDA americana permitió poner el nuevo triptófano en el mercado sin solicitar que se lo sometiera a prueba alguna. Después de todo el triptófano era todavía triptófano aunque producido de otra manera . Poco después se cosechaban los siniestros resultados ya mencionados. La manipulación genética que había permitido a la bacteria producir mas aminoácido, también, e inadvertidamente, la inducía a producir una poderosa toxina que estaba presente en el producto final . Al ser ingerida por la gente afecta al sistema inmune. Algunas personas sufrieron defectos cognitivos, problemas emocionales, parálisis, problemas cardíacos, reumatismo y artritis. Ref. Nordlee , J.A. et al 1996 The New England Journal of Medicine 688. Nayeno, A.N. et al. 1994 Tibtech 12 :364

4.-Aumento de la Contaminación de los alimentos y del agua potable Se estima que el 57% de las investigaciones de las empresas de biotecnología es para el desarrollo de plantas resistentes a los herbicidas y que esto conducirá a un uso tres veces mayor de herbicidas, con el resultado de todavía mayores concentraciones de químicos en los alimentos y en el agua potable. Ref. Goldberg, R.J. 1994. Weed Technology 6 :647

5.-Los efectos perjudiciales para la salud causados por la ingeniería genética continuarán eternamente Al contrario que la contaminación química o nuclear, los efectos de polución qenética nunca podrán ser eliminados, pasando los errores genéticos a todas las generaciones futuras de una especie.

6.-Ordenamiento legal insuficiente e inadecuado Las compañías de biotecnología alegan que los órganos reguladores del gobierno protegerán a los consumidores. Sin embargo, los casos mencionados con anterioridad (DDT, Talidomina, L-Triptófano etc.) fueron aprobados oficialmente con trágicos resultados. Recientemente investigadores americanos encontraron que el 80% de la leche en los supermercados contenía restos de medicamentos, antibióticos ilegales y hormonas, incluyendo hormonas genéticamente manipuladas del crecimiento bovino (responsable de la muerte de las vacas por una extraña enfermedad muscular). Los hechos demuestran que los responsables del gobierno no están protegiendo al público, al no informarlo adecuadamente y al no tomar medidas de mayor rigurosidad en el control de los alimentos. Ref. Epstein ,S.S.1996 .Int.Jour. Health Services, 26 :173

7.-Preocupaciones éticas La transferencia de genes animales a plantas plantea importantes problemas éticos a vegetarianos y a grupos religiosos . Puede también implicar experimentos con animales inaceptable para muchas personas.

8.-La transferencia genética entre especies y la competencia de nuevas especies dañaría el medio ambiente Al introducirse nueva información genética en plantas, bacteria, insectos u otros animales, esta puede fácilmente viajar a organismos relacionados, a través de procesos como la polinización cruzada. Este proceso ha creado ya ¨supermaleza ¨.  Las actuales especies también pueden ser desplazadas del ecosistema con efectos desastrosos, tal como sucedió con la klebsiella, bacteria del suelo genéticamente manipulada. Los cultivos están siendo modificados ahora para producir sus propios pesticidas. Esto provocará la rápida aparición de insectos resistentes y conducirá a la destrucción excesiva de insectos útiles y organismos del suelo. Además, el pesticida producido por la planta puede ser dañino para la salud de los consumidores. Ref. Nature 380 :31. Skogsmyr, 1.1994. Theoretical and Applied Genetics. 88 :770. Hama, H.Et al.1992. Appled & Zoology.27 :355

9.-Seguridad inadecuada en las instalaciones de investigación En la mayor parte de los países de la unión Europea, los institutos de investigación tienen escasa protección para impedir que los organismos experimentales, genéticamente manipulados, no escapen. Por ejemplo, las semillas pueden ser transportadas por el viento o por pájaros rápidamente. No es posible para nadie, ya sea su país o un territorio, aislarse de los efectos potencialmente desastrosos de la manipulación genética. Una amenaza mundial para la alimentación de la humanidad La introducción de alimentos genéticamente manipulados equivale a un peligroso experimento internacional.Fue previsto que mas de un centenar de alimentos transgénicos iban a ser comercializados en EE.UU. antes del 2000. Se está anteponiendo la ganancia a corto plazo a la salud y seguridad de toda la población.  Esto podría resultar en muchos problemas imprevisibles e irreversibles que lleven a una carestía de alimentos y amenazas a gran escala para la salud. No hay justificación científica lógica para repentinamente transformar casi todos los alimentos por medio de manipulaciones genéticas irreversibles.  La estructura genética de las plantas ha estado alimentando durante milenios a la humanidad. Alterar el código genético de los alimentos es una temeridad e irresponsabilidad, una arrogancia científica que supone una seria amenaza para la vida. Fácilmente se podría destruir el delicado equilibrio entre nuestra fisiología y los alimentos que comemos, además del equilibrio del ecosistema como mencionamos anteriormente.  Existe ya una enorme justificación científica para una prohibición inmediata de todos los organismos genéticamente modificados con el objeto de preservar nuestra salud.  Los alimentos genéticamente tratados están siendo introducidos sin tener en cuenta la salud, sin embargo, sus posibles efectos dañinos son irreversibles. Incluso con la actual investigación está bastante claro que la prohibición de alimentos genéticamente manipulados y una moratoria sobre la distribución de organismos genéticamente manipulados es esencial para proteger la salud. Debe exigirse a las autoridades que se encarguen de ejercer los mecanismos de control, que realicen sus trabajos sin ceder ante los imperativos comerciales y políticos. Puesto que los países de Europa ya están prohibiendo esta clase de productos, es muy probable que estas compañías busquen mercado en países más permeables como los sudamericanos , dada la predominante falta de información sobre el tema . Entretanto debe exigirse el etiquetado de todos los alimentos que contengan algún ingrediente transgénico.  Un etiquetado completo y claro permitiría a los consumidores escoger lo que comen. También ayuda a los científicos a encontrar la fuente de los problemas que se originen en estos alimentos.

Referencias

Gentetic Engineering, the Hazards, Vedic Engineering, the solutions ¨por el Dr John Fogan , ph.D. Biología Molecular. Investigador en Genética  Dr Germán Martina Médico

Estudio Universidad de Barcelona Bellaterra, 18/01/2013

Autores: BALTÀ ARANDES, ALEIX BARÓ BASORA, JOAN BLANCO SÁIZ, VÍCTOR

Un estudio indica que ratas alimentadas con transgénicos tienen más tumores El trabajo es el primero que señala un riesgo real en estos cultivos; La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria investigará los resultados; Muchos científicos dudan del rigor del trabajo Los tumores del tamaño de una pelota de ping-pong detectados en ratas alimentadas con maíz transgénico por un equipo de investigadores podrían convertirse en la primera prueba científica de los riesgos asociados a los alimentos modificados genéticamente. “Por primera vez en el mundo, se ha evaluado un transgénico y un pesticida por su impacto en la salud de una forma más amplia que la realizada hasta ahora por los Gobiernos y la industria. Los resultados son alarmantes”, ha señalado Gilles-Eric Séralini, director del estudio realizado por la Universidad de Caen, en el oeste de Francia, y publicada por la revista Food and ChemicalToxicology. Los científicos franceses han investigado durante dos años a 200 ratas de laboratorio a las que han dividido en tres grupos: las que alimentaron con el maíz transgénico NK603 en distintas proporciones (11%, 22% y 33% de su dieta), aquellas a las que además le suministraron Roundup, el herbicida al que la modificación genética las hace resistentes; y los roedores que crecieron tan solo con maíz no transgénico. Los resultados son que pasados 17 meses desde el comienzo del estudio, habían muerto cinco veces más animales masculinos alimentados con el maíz modificado genéticamente. La revista Food and ChemicalToxicology ha publicado otros estudios elaborados por la empresa estadounidense Monsanto –fabricante tanto del transgénico como del herbicida analizados- en los que se niega la toxicidad de los alimentos transgénicos, pero siempre sobre con un periodo de análisis de 90 días, mientras que en esta investigación el plazo se ha ampliado a dos años. “Los resultados revelan mortalidades más rápidas y más fuertes en las ratas que han consumido los dos productos”, asegura Séralini. Los efectos del estudio han llegado de inmediato. El ministro de Agricultura de Francia, Stéphane Le Foll, ha reclamado que los procedimientos de homologación de alimentos transgénicos en la UE sean más estrictos. París ya había activado en febrero de 2008 una “cláusula de salvaguarda” para saltarse el visto bueno de las autoridades europeas al maíz transgénico MON810 fabricado por Monsanto. El eurodiputado verde, José Bové, uno de los mayores opositores a los productos modificados genéticamente en la Cámara Euroepa, ha pedido a Bruselas que suspenda inmediatamente la autorización de este tipo de alimentos. La Comisión Europea respondió que ha pedido a la agencia encargada de la seguridad alimentaria que examine los resultados del estudio. “Si se demuestran científicamente estos hechos, extraeremos nuestras consecuencias”, aseguró un portavoz comunitario. El primer efecto podría ser congelar la petición de Monsanto para renovar el permiso para cultivar su semilla transgénica MON 810.

La agricultura transgénica no es sostenible

BBC Mundo conversó con Lorna Haynes, titular de la Escuela de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela y coordinadora de RAPAL-VE (Red de Acción en Alternativas a Agrotóxicos de Venezuela) sobre los riesgos en el cultivo de transgénicos y algunos de los “mitos” que circulan sobre este controvertido tema.

¿Qué es un alimento transgénico?

Los “transgénicos” u organismos modificados genéticamente (OMG) son organismos nuevos creados en laboratorio, cuyas características se han alterado mediante la inserción de genes de otras especies, lo cual les aporta nuevas características heredables.

Los alimentos llamados “transgénicos” son alimentos en cuya elaboración se ha usado algún transgénico. Puede ser el organismo en sí como en el caso de los granos de maíz, o un alimento derivado de un transgénico, como por ejemplo: la “carne” y el aceite de soya transgénica, los cornflakes fabricados utilizando maíz transgénico, los productos obtenidos de animales alimentados con productos transgénicos, entre otros.

¿Podrían producirse de forma natural esas alteraciones genéticas que provocan los experimentos?

Se conoce de la transferencia de materia genética espontánea entre micro-organismos como bacterias y virus. No se conoce de ninguna manera natural en que, por ejemplo, genes humanos se insertan en el genoma del arroz, ni genes de salmón en él de la papa, pero, a través de la ingeniería genética, se puede transferir genes de cualquier especie a cualquier otra especie.

¿Cómo influye un gen extraño en el resto del genoma?

No se sabe. Hay que recalcar que la ciencia genética está en su infancia y no sabemos mucho de las consecuencias de la manipulación genética.

 (…) No se está financiando, investigación independiente sobre los posibles efectos a largo plazo 

De hecho, no se trata de introducir un solo gen: con el estado actual de la tecnología, en adición al gen asociado a la característica que se desea introducir, se introduce otros genes promotores y marcadores. No se puede controlar ni predecir cuántas de estas combinaciones de genes se insertarán, ni donde se ubicarán en los cromosomas, ni si serán estables. Los genes interactúan. Dependiendo de donde “caigan” los transgenes, podrían dar lugar al silenciamiento de otros genes, en cuyo caso no se expresarían ciertas características normales del organismo, o su expresión podría cambiar.

Los genes, que codifican proteínas, constituyen una parte pequeña de nuestro ADN, aproximadamente el 4%. Hasta hace poco, la mayoría de los científicos, de manera poco científica, descartaba como “ADN basura” el resto del ADN (96%) pero a la luz de nuevos descubrimientos de segmentos compartidos por muchas especies, se cree que cumplen funciones vitales. Queda por ver que impactos genes foráneos pudiesen ejercer sobre esas funciones.

Lea en BBC en inglés una nota relacionada con este tema

¿Cuáles son los riesgos reales de contaminación genética?

Cuando los cultivos transgénicos polinizan los cultivos no transgénicos, los “contaminan gené­ticamente” y sus semillas devienen híbridas trans­génicas. Es generalmente aceptado que es imposible evitar la contaminación genética y, por tanto, cultivos transgénicos y no-transgénicos no pueden co-existir. La contaminación genética de cultivos es irrever­sible, imposible de controlar y significa que las semillas de estos cultivos serán transgénicas y así se puede perder, para siempre, la opción y el derecho a consumir alimentos libres de transgénicos.

 Considero que es inaceptable que los reguladores tomen decisiones basándose en los resultados de estudios a corto plazo diseñados y realizados por las mismas corporaciones que solicitan autorización para producir y comercializar sus productos transgénicos. 

En México, centro de origen y diversidad del maíz, muchas variedades tradicionales de maíz ya están contaminadas con maíz transgénico Bt. lo que constituye una pérdida irreversible de este patrimonio de la humanidad, fuente única para el desarrollo de nuevas variedades. En un estudio piloto en los EE.UU. sobre muestras de cultivos supuestamente no-transgénicos, se encontró contaminación genética en 50% de las muestras de maíz y soya, y en 100% de las muestras de colza.

La contaminación genética, con genes de tolerancia a herbicidas, de parientes silvestres y cultivos puede dar lugar a súper-malezas difíciles de eliminar. Se está modificando cultivos genética­mente para que produzcan fármacos (anticonceptivos, vacu­nas, hormo­nas, etc.) y productos de interés industrial (aceites, etc.) No se puede descartar el riesgo de que estos cultivos contaminen genética­mente los cultivos destinados al consumo humano, o entren en la cadena alimenticia por error o negligencia (como sucedió en el caso de maíz Starlink) produciendo alimentos contaminados con fármacos u otras substancias de uso industrial.

¿Cambiarán las propiedades nutritivas de los alimentos?

Según las empresas promotores de los transgénicos, los cultivos transgénicos son “sustancialmente equivalentes” a los cultivos no-transgénicos y afirman que su composición en términos de carbohidratos, aceites y otras sustancias no difiere significativamente entre los dos tipos de cultivos.

 Hay que recalcar que la ciencia genética está en su infancia y no sabemos mucho de las consecuencias de la manipulación genética 

Pero a la hora de patentar estos cultivos, las empresas demuestran todo lo contrario: que son esencialmente diferentes, requisito para obtener la patente, y de hecho es así. Todos los cultivos transgénicos producen nuevas proteínas que nunca han sido parte de la alimentación y que pueden causar alergias y otras enfermedades. Además, debido a nuevas interacciones entre genes, (la respuesta a su pregunta #3) se podría alterar la producción de nutrientes y anti-nutrientes en la planta al suprimir, reducir o aumentar la actividad de los respectivos genes asociados.

También existen efectos específicos asociados a la característica introducida. Hay que recordar que, en la producción comercial mundial de transgénicos, predominan dos características: tolerancia a herbicida (77%) y resistencia a plagas (15%) y 7% tienen ambas características. En el primer caso se aumenta el uso de herbicida y lo aplica directamente al cultivo a consumir. En el segundo, los transgénicos son, en sí, plaguicidas, ya que son manipulados genéticamente para producir toxinas insecticidas en toda la planta que luego se consumen aunque no se ha demostrado su inocuidad a largo plazo.

¿Contamos con información suficiente para determinar los efectos de los transgénicos sobre el organismo humano?

No, porque casi no se está financiando, investigación independiente sobre los posibles efectos a largo plazo y reportes de riesgos no tienen adecuado seguimiento. Por ejemplo, los virus, bacterias y su material genético constituyen las herramientas de la ingeniería genética. Se ha demostrado que secuencias de ADN a veces pasan intactas por el sistema digestivo y pueden ser asimiladas por bacterias del intestino humano por lo que existe la posibilidad de transferencia horizontal de los transgenes a estos virus y bacterias creando microorganismos patógenos y nuevas enfermedades. Aunque se cree que esta posibilidad sea remota, debe ser investigada.

No podemos desligar la salud del ambiente. Se ha descubierto impactos que resaltan la necesidad de indagar más sobre los efectos ecosistémicos de lanzar billones de organismos al ambiente. Por ejemplo, el polen del maíz transgénico (Bt) es tóxico para ciertos insectos benéficos y los exudados de sus raíces son tóxicos para algunos microorganismos del suelo.

La presencia de toxinas Bt. en los cultivos inhibe la descomposición de su materia orgánica que es un eslabón del ciclo planetario del carbono. De esta manera, se pudiese desencadenar una serie de efectos en cascada que afectan el equilibrio ecológico.

¿Cúal es su opinión sobre esos posibles efectos y en qué basa sus argumentos?

Considero que es inaceptable que los reguladores tomen decisiones basándose en los resultados de estudios a corto plazo diseñados y realizados por las mismas corporaciones que solicitan autorización para producir y comercializar sus productos transgénicos.

 Resolver el problema del hambre está sujeto a que la población no aumente más allá de la capacidad de la producción sostenible para alimentarla y requiere que se adopte un modelo de agricultura sostenible de bajo insumos externos. 

Es responsabilidad de los Estados exigir y financiar estudios independientes para investigar los impactos sobre la salud y el ambiente a largo plazo. La Asociación Médica Británica, el Consejo Nacional de Investigación de los Estados Unidos y otras prestigiosas instituciones han señalado la necesidad de tales estudios. Mientras tanto, la ética científica y la responsabilidad social nos obliga a aplicar El Principio de Precaución y prohibir la liberación al ambiente y uso de los transgénicos en la alimentación.

El Convenio sobre la Diversidad Biológica y El Protocolo de Cartagena, suscritos por más de 150 países, reconoce los riesgos potenciales inherentes a los organismos modificados genéticamente (transgénicos) para la biodiversidad y para la salud así como sus impactos socio-económicos y, en la ausencia de datos científicos, establecen que se aplique el enfoque de precaución.

Norman Borlaug, padre de la revolución verde de los 50 y 60 es partidario de estos alimentos como una alternativa a las necesidades alimentarias del mundo y a la sobreexplotación de la ecología. Sin los transgénicos, ¿podremos alimentar al mundo en el futuro sin quemar las reservas naturales que nos quedan?

Con el respecto que se merece el Sr. Borlaug, no estoy de acuerdo porque su argumento se basa en dos mitos:

1) La falsa premisa de que el problema del hambre se resolverá con producir más alimentos.

Lo mismo se dijo para justificar la Revolución Verde, a través de lo cual la productividad en la agricultura aumentó 4 veces pero con el uso de 17 veces mas agroquímicos y fertilizantes. Sin embargo, el nivel de pobreza subió del 40% al 80% y sabemos que mal nutrición y hambre acompañan la pobreza.

 Si alguien le dice que la manipulación genética va a alimentar al mundo, dígales que no lo hará. Para alimentar al mundo, se requiere de voluntad política y financiera ¿ no se trata de producción y distribución 

Steve Smith, director de la compañía de biotecnología NOVARTIS, al diario británico The Guardian en agosto de 2000

Entre 1940 y 1975 el contenido de nutrientes en los vegetales cayó en hasta 75% consecuencia de este mismo modelo de producción agroquímica y de desarrollar variedades sólo en función de las características exigidas por la agricultura industrial. Actualmente, se produce más alimentos del necesario para alimentar a todo el mundo pero, por ejemplo, 40% del maíz producido se destina a alimento para animales, así que no es simplemente una cuestión de producir más alimentos. Las mismas corporaciones que utilizan estos argumentos “humanitarios” en su propaganda, también lo saben.

2) El supuesto erróneo que la agricultura transgénica aumentará la productividad.

Estudios demuestran que los transgénicos no rinden más que los cultivos naturales, pueden ser más contaminantes e introducen nuevos riesgos.

La productividad no es “una característica” de una planta asociada a un solo gen cuya inserción puede darle esta característica. Por tanto, no es objeto de desarrollo por parte de las empresas, ya que su política es concentrarse en rasgos que “son controlados por un solo gen pues es lo que es económicamente factible ya que se pueden desarrollar en menos tiempo” (Declaraciones de un directivo de Dupont en la reunión REDBIO, Caracas, Venezuela dic. 2003)

Resolver el problema del hambre está sujeto a que la población no aumente más allá de la capacidad de la producción sostenible para alimentarla y requiere que se adopte un modelo de agricultura sostenible de bajos insumos externos. Gran parte del problema es que el sistema agroalimentario está en manos de unas pocas corporaciones transnacionales que controlan el suministro de alimentos desde la semilla hasta el producto. Por ejemplo: Monsanto produce 91% de las semillas transgénicas y su socio Cargill procesa y comercializa la mayor parte de la soya y los granos a nivel mundial; Syngenta, líder mundial en agroquímicos, tercer productor mundial de semillas después de Monsanto y Dupont, está asociada con Archer Daniels Midland, otro líder mundial en procesar y comercializar productos agrícolas. El interés y razón de ser de estas corporaciones no es precisamente resolver problemas de hambre sino obtener ganancias fomentando el modelo agroindustrial no-sostenible que es su fuente de lucro.

52 países del mundo tiene regulaciones específicas sobre esta materia y en algunos casos, como en la Unión Europea, las normas son bastantes estrictas (El Grupo Verde del Parlamento europeo ni siquiera votó en contra del proyecto aprobado en 2001). ¿Por qué dicen ustedes que no existe una regulación clara y estricta actualmente en ningún país sobre los alimentos transgénicos?

En mi comunicación con BBC Mundo sobre comentarios de su especialista en genética

Vea la nota a la que se refiere la profesora Haynes

, dije: “Ella se refiere a normas estrictas cuando, en la mayoría de los países, no existen normas ni tampoco infraestructura para implementarlas en caso que las tuviesen.”

No se trata solamente de “regulaciones específicas.” Argentina tiene regulaciones específicas y está ahogada con soya transgénica que cumple con sus regulaciones. Brasil había prohibido transgénicos pero resultó que la mayor parte de la cosecha de soya 2003 estaba contaminada de soya transgénica. En cambio, la Unión Europea disfruta de uno de los sistemas regulatorios más exigentes del mundo aunque tiene sus defectos.

El objetivo de regular el uso de transgénicos debe ser prevenir riesgos pero se requiere de un correspondiente sistema administrativo e infra-estructura para garantizar su cumplimiento. La misma Unión Europea, con todos sus recursos científicos, financieros, humanos y tecnológicos impuso una moratoria durante 5 años precisamente porque se consideró que no tenía regulaciones adecuadas, ni la infraestructura necesaria para implementarlas.

Crear tal marco de bioseguridad constituye un enorme costo para los países sub-desarrollados y significa desviar recursos de proyectos nacionales urgentes. Dado las enormes inversiones requeridas, la falta de conocimiento sobre el tema e intereses poderosos promoviendo los OMG, se corre el riesgo de que se crea regulaciones débiles y permisivas. Pero el problema de la contaminación genética no se resuelve con regulaciones y cuando no se pueda prevenir los riesgos asociados a una actividad, el Principio de Precaución nos obliga a prohibirla.

En la cuestión del consumo de alimentos transgénicos, ¿no se trata a fin de cuentas de una decisión personal de cada individuo que debe dejarse al margen de discusiones científicas o políticas?

No creo. En primer lugar, para poder tomar decisiones, tiene que existir opciones, pero la contaminación genética amenaza con eliminar la opción de consumir alimentos no-transgénicos.

En segundo lugar, porque estas decisiones no son personales: afectan a los demás ya que la producción de alimentos transgénicos tiene impactos ambientales que perjudican los derechos colectivos de las actuales y futuras generaciones. La alimentación tiene un contexto ecológico, social, económico y político. Tenemos la obligación de asegurar que la agricultura y la pesca sean sostenibles para garantizar la alimentación de las generaciones futuras.

La agricultura “transgénica” no es sostenible. Es una receta para consolidar, aún más, el control de las transnacionales sobre el sistema agroalimentario, socavando así la soberanía y la seguridad alimentaria; es también una receta para agudizar la crisis ambiental, aumentar la erosión genética de cultivos, introducir nuevos riesgos para la salud y engendrar impactos ecosistémicos impredecibles, todo lo cual perjudica la sociedad actual y futura. Consumir transgénicos es contribuir a tal situación. Por tanto, su discusión es relevante e importante para que cada uno adquiera conciencia de las consecuencias de sus decisiones.